María Teresa Morín: Saqueos terminaron de quebrar a Valencia ante la indiferencia de la Gobernación y la Alcaldía

María Teresa Morín, coordinadora de Vente Venezuela en el municipio Valencia, denunció que ni la Gobernación del estado ni la Alcaldía de la capital carabobeña, supieron manejar la situación de saqueos en la jurisdicción lo que evidencia una extraña muestra de indiferencia sin precedentes, y agregó que estos sucesos, sumados a la mala gestión municipal, regional y nacional, terminaron de quebrar a la que fuese la ciudad industrial de Venezuela.

 

Morín recordó que en total fueron 108 los comercios saqueados durante horas sin que se presentaran efectivos de la Policía Municipal de Valencia, ni de la policía de Carabobo, que son los responsables del resguardo y seguridad de los bienes y personas de la ciudad. En este sentido, la dirigente se preguntó “¿Por qué tanta incompetencia de la policía municipal y regional? ¿Estaba acordado? ¿Cuál era el plan? ¿Se presta el Alcalde de Valencia a los fines de la Gobernación denunciados por Vente el pasado fin de semana?”.

 

Enfatizó que Valencia atraviesa su peor crisis en la historia toda vez que la ciudad quebró por la crisis económica y los saqueos, y aclaró que “ni la exoneración de impuestos por parte de la Alcaldía, ni la promesa del régimen de Maduro de ayudar a los comerciantes con incentivos, van a resolver el problema ya que el tema es fundamentalmente político”.

 

“Valencia es tierra desolada y arrasada. El régimen ha logrado dibujar un paisaje de postguerra en la que otrora fuese la gran ciudad industrial de Venezuela, todo esto ahora como resultado de la gran siembra de hambre y miseria de la nación”, añadió.

 

María Teresa Morín enfatizó que, aunque no se justifican estas acciones vandálicas, el pueblo clama y grita por comida “y ha actuado de acuerdo a la frustración porque el hambre no acepta ningún tipo de negociaciones”.

 

Finalmente denunció que el régimen de Nicolás Maduro, los saqueos y las pésimas políticas económicas durante los últimos años de la Alcaldía de Valencia, han transformado la jurisdicción en una ciudad de mendigos, y alertó que la crisis se agravará toda vez que, a partir de ahora, disminuyen los ingresos por concepto de impuestos mientras la municipalidad pierde aún más la ya casi nula capacidad de respuesta demostrada ante las necesidades de los vecinos.