Israel blinda su frontera con Gaza con un muro antitúneles

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ABC/

La última ofensiva de Israel contra Gaza demostró que los túneles se han convertido en el arma más eficaz de las milicias palestinas de Hamás y tres años después el estado judío acelera las obras para tratar de neutralizar esa amenaza. El general Eyal Zamir, jefe de la región militar sur, reveló a los medios de comunicación la construcción de una nueva barrera subterránea a lo largo de la frontera con la Franja que esperan terminar «en un plazo de dos años», una obra que contempla también la posibilidad de adentrarse en el mar para evitar posibles incursiones de los comandos de buzos con los que cuenta Hamás. Los trabajos están en marcha y el mando militar advirtió al grupo islamista, al frente de Gaza desde 2007 y con el que ahora se mantiene una especie de tregua, que «si elige ir a la guerra para frenar esta barrera, será una razón de peso para que Israel vaya a la guerra. La barrera se va a construir».

Trabajo sin descanso

Este nuevo muro tendrá una longitud de 64 kilómetros y discurrirá en paralelo a la actual barrera de seguridad. El presupuesto supera los 800 millones de euros, según las cifras del Ejército de Israel, y el diario «Haaretz» informó de que los trabajos avanzan en seis puntos diferentes de la frontera con un millar de operarios locales y otros llegados de España, Moldavia y africanos solicitantes de asilo. Se trabajan durante las 24 horas del día y solo se descansa el sábado, día sagrado para los judíos. Esta nueva barrera se introduce decenas de metros en el suelo, y en su parte superior tendrá una altura de seis metros y contará con sensores especiales para detectar los pasadizos enemigos. Una enorme taladradora se encarga de las excavaciones y los mandos militares confían en que sea capaz de destruir los túneles existentes que Israel ha sido incapaz de detectar hasta el momento.

En la ofensiva de 2014, que duró 50 días, murieron 2.251 palestinos, más de la mitad civiles, según datos de Naciones Unidas. En el lado israelí hubo 73 víctimas mortales, 67 de ellas militares, y si en anteriores conflictos el problema fueron los cohetes lanzados desde la Franja a Israel, en esta ocasión el gran objetivo del Ejército es destruir el mayor número posible de túneles. Según los militares, lograron anular 30 pasadizos subterráneos y desde el final de la contienda han encontrado otros dos, pero Hamás insiste en que sigue cavando de cara a futuras guerras y la amenaza se mantiene. Esta nueva obra aislará aún más a una Franja bloqueada desde la llegada de los islamistas al poder.